Tengo un recuerdo muy agradable
de mi primera comunión.
Primero, los tres años de catequesis
a los que asistí junto con mis amigas. Íbamos los sábados por la mañana.
Después la preparación mas intensiva que recibimos durante un tiempo antes de
la fecha de la ceremonia. Tuve los tres años como catequista una mujer ya
entrada en años, que a su vez éra ya abuela y nos trataba con mucho cariño. Yo
creo que el buen hacer de ésta catequista junto con el de mis padres, me
hicieron ser bastante comprensiva respecto al mundo de la iglesia. Nos inculcaron
unos principios en el colegio, en casa y después en la catequesis. Los sábados
cuando salía con mis amigas, primero íbamos a misa de 6 de la tarde en la Marina de Hondarribia y después, nos íbamos
a merendar a una pastelería.
El día de mi primera comunión,
fue algo muy hermoso. Hermoso por todo. Los nervios de los días anteriores con
todos los preparativos (aunque 15 días antes, cogí la varicela) pues mas
nervios todavía. Me pensaba que no podría hacer la Comunión. Pero todo llegó y
pasó. El mismo día de mi comunión, bautizamos a mi hermana. Tengo un vídeo
grabado de todos los momentos y también bastantes fotografías.
Cuando era adolescente, seguía en
un grupo de catecumenado y estábamos 10 chicas y 1 chico. Fuimos el único grupo
que se confirmó de todo Irún y Hondarribia. Había gente que se le hacía raro
que nos confirmáramos o que acudiésemos a un grupo. Pero yo iba a gusto.
Nuestra monitora éra una persona mayor pero muy agradable.
Hoy en día todavía tengo contacto
con ella y quedamos de vez en cuando a tomar algo en alguna cafetería.
Creo que lo positivo de estas
experiencias es que conseguido ser buena persona y ser responsable de mis
actos.
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